Las ramas y los problemas que componen la filosofía han variado mucho a través de los siglos.
[9] Por ejemplo, en sus orígenes, la filosofía abarcaba el estudio de los cielos que hoy llamamos
astronomía, así como los problemas que ahora pertenecen a la
física.
[9] Teniendo esto en cuenta, a continuación se presentan algunas de las ramas centrales de la filosofía en el presente.
Metafísica
La metafísica se ocupa de investigar la naturaleza, estructura y principios fundamentales de la
realidad.
[10] [11]
Esto incluye la clarificación e investigación de algunas de las
nociones fundamentales con las que entendemos el mundo, incluyendo:
ser,
entidad,
existencia,
objeto,
propiedad,
relación,
causalidad,
tiempo y
espacio.
Antes del advenimiento de la ciencia moderna, muchos de los problemas que hoy pertenecen a las
ciencias naturales eran estudiados por la metafísica bajo el título de
filosofía natural.
[12] [13]
La
ontología es la parte de la metafísica que se ocupa de investigar qué entidades existen y cuáles no, más allá de las
apariencias.
[14] [15]
Aristóteles designó la metafísica como «primera filosofía».
[16]
En la física se asume la existencia de la materia y en la biología la
existencia de la materia orgánica pero ninguna de las dos ciencias
define la materia o la vida; sólo la metafísica suministra estas
definiciones básicas. En el libro quinto de la
Metafísica, Aristóteles presenta varias definiciones de términos filosóficos.
[17]
A lo largo de los siglos, muchos filósofos han sostenido que de alguna manera u otra, la metafísica es imposible.
[18] Esta tesis tiene una versión fuerte y una versión débil.
[18] La versión fuerte es que todas las afirmaciones metafísicas carecen de sentido.
[18] Esto depende por supuesto de una teoría del significado.
[18] Ludwig Wittgenstein y los
positivistas lógicos
fueron defensores explícitos de esta posición. La versión débil, por
otra parte, es que si bien las afirmaciones metafísicas poseen
significado, es imposible saber cuáles son verdaderas y cuáles falsas,
pues esto va más allá de las capacidades cognitivas del hombre.
[18] Esta posición es la que sostuvieron, por ejemplo,
David Hume e
Immanuel Kant.
Gnoseología
La gnoseología es el estudio del origen, la naturaleza y los límites del conocimiento humano.
[19] En inglés se utiliza la palabra
epistemology, que no hay que confundir con la palabra española
epistemología que designa específicamente el estudio del
conocimiento científico, también denominado
filosofía de la ciencia.
[20] Muchas ciencias particulares tienen además su propia filosofía, como por ejemplo, la
filosofía de la historia, la
filosofía de la matemática, la
filosofía de la física, etcétera.
Dentro de la gnoseología, una parte importante, que algunos consideran incluso una rama independiente de la filosofía,
[21] es la
fenomenología. La fenomenología es el estudio de los
fenómenos, es decir de la experiencia de aquello que se nos aparece en la conciencia.
[21] Más precisamente, la fenomenología estudia la estructura de los distintos tipos de experiencia, tales como la
percepción, el pensamiento, el recuerdo, la imaginación, el deseo, etc.
[21] Algunos de los conceptos centrales de esta disciplina son la
intencionalidad, la
conciencia y los
qualia, conceptos que también son estudiados por la
filosofía de la mente.
[21]
En la gnoseología se suele distinguir entre tres tipos de conocimiento:
el conocimiento proposicional, el conocimiento práctico o performativo, y
el conocimiento directo (
acquaintance).
[22]
El primero se asocia a la expresión «saber que», el segundo a la
expresión «saber cómo», y el tercero, en el español, se asocia a la
expresión «conocer» (en vez de «saber»). Así decimos, por ejemplo, que
en la biología se sabe
que los perros son mamíferos. Éste es un conocimiento proposicional. Luego existe un saber
cómo
entrenar un perro, el cual es un conocimiento práctico o performativo. Y
por último, el conocimiento por familiaridad es aquel que posee quien
dice, por ejemplo, «yo
conozco a su perro».
[22] La mayoría del trabajo en gnoseología se centra en el primer tipo de conocimiento, aunque ha habido esfuerzos por cambiar esto.
[23]
Un debate importante y recurrente en la gnoseología es aquel entre el
racionalismo y el
empirismo.
[24]
El racionalismo es la doctrina que sostiene que parte de nuestro
conocimiento proviene de una «intuición racional» de algún tipo, o de
deducciones a partir de estas intuiciones.
[24] El empirismo defiende, en cambio, que
todo conocimiento proviene de la experiencia sensorial.
[24] Este contraste está asociado a la distinción entre conocimiento
a priori y conocimiento
a posteriori,
[25] cuya exposición más famosa se encuentra en la introducción a la
Crítica de la razón pura, de
Immanuel Kant.
Aún otra distinción influyente fue la que promovió
Bertrand Russell entre
conocimiento por familiaridad, y
conocimiento por descripción. El primer tipo de conocimiento es el conocimiento directo, como puede ser una
percepción o un dolor. El segundo es en cambio el conocimiento indirecto, al que llegamos sólo mediante una
descripción definida que refiere
unívocamente al objeto siendo conocido.
[26]
Algunos de los problemas centrales a la gnoseología son: el
problema de Gettier, el
trilema de Münchhausen y el
problema de la inducción.
Lógica
La lógica es el estudio de los principios de la
inferencia válida.
[27] Una inferencia es un proceso o acto en el que a partir de la evidencia provista por un grupo de
premisas, se afirma una conclusión.
[28] Tradicionalmente se distinguen tres clases de inferencias: las
deducciones, las
inducciones y las
abducciones, aunque a veces se cuenta a la abducción como un caso especial de inducción.
[29] La validez o no de las inducciones es asunto de la
lógica inductiva y del
problema de la inducción.
Las deducciones, en cambio, son estudiadas por la mayor parte de la
lógica contemporánea. Cuando un argumento es deductivamente válido, se
dice que la conclusión es una
consecuencia lógica de las premisas.
[30] El concepto de consecuencia lógica es, por lo tanto, un concepto central a la lógica.
[30] Para estudiarlo, la lógica construye
sistemas formales que capturan los factores relevantes de las deducciones como aparecen en el
lenguaje natural.
[31] Para entender esto, considérese la siguiente deducción:
- Está lloviendo y es de día.
- Por lo tanto, está lloviendo.
La obvia validez de este argumento no se debe al significado de las
expresiones «está lloviendo» y «es de día», porque éstas podrían
cambiarse por otras y el argumento permanecer válido. Por ejemplo:
- Está nevando y hace frío.
- Por lo tanto, está nevando.
En cambio, la clave del argumento reside en la expresión «y». Si esta
expresión se cambia por otra, entonces el argumento deja de ser tan
obviamente válido:
- Ni está nevando ni hace frío.
- Por lo tanto, no está nevando.
Las expresiones de las que depende la validez de los argumentos se llaman
constantes lógicas, y la lógica las estudia mediante sistemas formales.
[32] Dentro de cada sistema formal, la relación de consecuencia lógica puede definirse de manera precisa, generalmente por medio de
teoría de modelos o por medio de
teoría de la demostración.
Otros temas que caen bajo el dominio de la lógica son las
falacias y las
paradojas.
[33]
Ética
Artículo principal: Ética
La ética abarca el estudio de la moral, la virtud, el deber, la felicidad y el buen vivir.
[34] Dentro de la ética contemporánea se suelen distinguir tres áreas o niveles:
[35]
La
metaética estudia el origen y el significado de los conceptos éticos,
[35]
así como las cuestiones metafísicas acerca de la moralidad, en
particular si los valores morales existen independientemente de los
humanos, y si son relativos, convencionales o absolutos.
[35] Algunos problemas de la metaética son el
problema del ser y el deber ser, el
problema de la suerte moral, y la cuestión acerca de la existencia o no del
libre albedrío.
La
ética normativa estudia los posibles criterios morales para determinar cuándo una acción es correcta y cuándo no.
[35] Un ejemplo clásico de un criterio semejante es la
regla de oro.
[35] Dentro de la ética normativa, existen tres posturas principales:
[35]
- El consecuencialismo sostiene que el valor moral de una acción debe juzgarse sólo basándose en si sus consecuencias son favorables o desfavorables.[35]
Distintas versiones del consecuencialismo difieren, sin embargo, acerca
de cuáles consecuencias deben considerarse relevantes para determinar
la moralidad o no de una acción.[35] Por ejemplo, el egoismo moral
considera que una acción será moralmente correcta sólo cuando las
consecuencias de la misma sean favorables para el que la realiza.[35] En cambio, el utilitarismo sostiene que una acción será moralmente correcta sólo cuando sus consecuencias sean favorables para una mayoría.[35] También existe debate sobre qué debe contarse como una consecuencia favorable.
- La deontología,
en cambio, sostiene que existen deberes que deben ser cumplidos, más
allá de las consecuencias favorables o desfavorables que puedan traer, y
que cumplir con esos deberes es actuar moralmente.[35]
Por ejemplo, cuidar a nuestro hijos es un deber, y es moralmente
incorrecto no hacerlo, aún cuando esto pueda resultar en grandes
beneficios económicos. Distintas teorías deontológicas difieren en el
método para determinar los deberes, y consecuentemente en la lista de
deberes a cumplir.[35]
- La ética de las virtudes,
por otra parte, se enfoca menos en el aprendizaje de reglas para guiar
la conducta, y más en la importancia de desarrollar buenos hábitos de
conducta, o virtudes, y de evitar los malos hábitos, es decir los vicios.[35]
Finalmente, la
ética aplicada estudia la aplicación de las teorías éticas a asuntos morales concretos y controversiales.
[35] Algunas de estas cuestiones son estudiadas por subdisciplinas. Por ejemplo, la
bioética se ocupa de las cuestiones relacionadas con el avance de la biología y la medicina, como el
aborto inducido, la
eutanasia y la donación de órganos.
[35] La
ética ambiental, por otra parte, estudia cuestiones como los
derechos de los animales, la
experimentación con animales y el control de la
contaminación.
[35] Otras cuestiones estudiadas por la ética aplicada son la
pena de muerte, la
guerra nuclear, la
homosexualidad, el
racismo y el
uso recreativo de drogas.
[35]
Estética
La única definición que parece gozar de algún
consenso entre los filósofos, es que la estética es el estudio de la
belleza.
[36] [37] Sin embargo, algunos autores también generalizan esta definición y afirman que la estética es el estudio de las
experiencias estéticas y de los
juicios estéticos.
[38]
Cuando juzgamos que algo es bello, feo, sublime o elegante (por dar
algunos ejemplos), estamos haciendo juicios estéticos, que a su vez
expresan experiencias estéticas.
[38] La estética es el estudio de estas experiencias y de estos juicios, de su naturaleza y de los principios que tienen en común.
La estética es una disciplina más amplia que la
filosofía del arte,
en tanto que los juicios y las experiencias estéticas pueden
encontrarse fácilmente por fuera del arte. Por ejemplo, cuando vemos
pasar a un perro, podríamos juzgar que el perro es lindo, y realizar así
un juicio estético sobre algo que nada tiene que ver con el arte.
[39]
Filosofía política
La filosofía política es el estudio acerca de cómo debería ser la relación entre los individuos y la sociedad.
[40] Esto incluye el estudio de los
gobiernos, las
leyes, los
derechos, el
poder y las demás instituciones y prácticas políticas. La filosofía política se diferencia de la
ciencia política
por su carácter generalmente normativo. Mientras la ciencia política
dedica más trabajo a investigar cómo fueron, son y serán los fenómenos
políticos, la filosofía política se encarga de teorizar sobre cómo
deberían ser dichos fenómenos.
[40] [41]
La filosofía política tiene un campo de estudio amplio y se conecta
fácilmente con otras ramas y subdisciplinas de la filosofía, como la
filosofía del derecho y la
filosofía de la economía.
[40] Se relaciona fuertemente con la
ética
en que las preguntas acerca de qué tipo de instituciones políticas son
adecuadas para un grupo depende de qué forma de vida se considere
adecuada para ese grupo o para los miembros de ese grupo.
[40] Las mejores instituciones serán aquellas que promuevan esa forma de vida.
[40]
En el plano
metafísico,
la principal controversia divisora de aguas es acerca de si la entidad
fundamental sobre la cual deben recaer los derechos y las obligaciones
es el individuo, o el grupo.
[40] El
individualismo considera que la entidad fundamental es el individuo, y por lo tanto promueven el
individualismo metodológico.
[40] El
comunitarismo
enfatiza que el individuo es parte de un grupo, y por lo tanto da
prioridad al grupo como entidad fundamental y como unidad de análisis.
[40]
Algunos de los temas centrales en la filosofía política son: la
legitimidad de los gobiernos, la limitación de su poder, los fundamentos
de la ley, y los derechos y deberes que corresponden a los individuos.
[42] [43]
Filosofía del lenguaje
La filosofía del lenguaje es el estudio del
lenguaje en sus aspectos más generales y fundamentales, como la naturaleza del
significado, de la
referencia, y la relación entre el lenguaje, los usuarios del lenguaje y el mundo. A diferencia de la
lingüística, la filosofía del lenguaje se sirve de métodos no-empíricos (como
experimentos mentales) para llegar a sus conclusiones.
[44]
En general, en la filosofía del lenguaje no se hace diferencia entre el
lenguaje hablado, el escrito o cualquiera otra de sus manifestaciones,
sino que se estudia aquello que es común a todas ellas.
¿Cuál de estas figuras es kiki y cuál es bouba? El
efecto bouba/kiki sugiere que la relación entre los sonidos y las cosas no siempre es completamente arbitraria.
La
semántica es la parte de la filosofía del lenguaje (y de la lingüística) que se ocupa de la relación entre el lenguaje y el mundo.
[45] Algunos problemas que caen bajo este campo son el
problema de la referencia, la naturaleza de los
predicados, de la representación y de la
verdad.
[45] En el
Crátilo,
Platón
señaló que si la conexión entre las palabras y el mundo es arbitraria o
convencional, entonces es difícil entender cómo el lenguaje puede
permitir el conocimiento acerca del mundo.
[45]
Por ejemplo, es evidente que el nombre «Venus» pudo haber designado
cualquier cosa, aparte del planeta Venus, y que el planeta Venus pudo
haberse llamado de cualquier otra forma. Luego, cuando se dice que
«Venus es más grande que Mercurio», la verdad de esta oración es
convencional, porque depende de nuestras convenciones acerca de lo que
significan «Venus», «Mercurio» y el resto de las palabras involucradas.
En otro lenguaje, esas mismas palabras podrían, por alguna coincidencia,
significar algo muy distinto y expresar algo falso. Sin embargo, aunque
el significado de las palabras es convencional, una vez que se ha
fijado su significado, parece que la verdad y la falsedad no dependen de
convenciones, sino de cómo es el mundo. A este «fijar el significado»
se lo suele llamar
interpretación, y es uno de los temas centrales de la semántica.
Un problema ulterior en esta dirección es que si una interpretación se da en términos lingüísticos (por ejemplo: «
Venus
es el nombre del segundo planeta a partir del Sol»), entonces queda la
duda de cómo deben interpretarse las palabras de la interpretación. Si
se las interpreta por medio de nuevas palabras, entonces el problema
resurge, y se hace visible una amenaza de regresión al infinito, de
circularidad, o de corte arbitrario en el razonamiento (tal vez en
palabras cuyo significado sea supuestamente autoevidente). Pero para
algunos este problema invita a pensar en una forma de interpretación no
lingüística, como por ejemplo el
conductismo o la
definición ostensiva.
La
pragmática,
por otra parte, es la parte de la filosofía del lenguaje que se ocupa
de la relación entre los usuarios del lenguaje y el lenguaje.
[45]
Algunas de las cuestiones centrales de la pragmática son la elucidación
del proceso de aprendizaje del lenguaje, de las reglas y convenciones
que hacen posible la comunicación, y la descripción de los muchos y
variados usos que se le da al lenguaje,
[45]
entre ellos: describir estados de cosas, preguntar, dar órdenes, contar
chistes, traducir de un lenguaje a otro, suplicar, agradecer, maldecir,
saludar, rezar, etc.
[46]
Filosofía de la mente
La filosofía de la mente es el estudio de la
mente incluyendo las percepciones, sensaciones, emociones, fantasías, sueños, pensamientos y creencias.
[47]
Uno de los problemas centrales de la disciplina es determinar qué hace
que todos los elementos de esta lista (y todos los que no están en ella)
sean mentales.
[48]
Tanto para la
fenomenología como para la
filosofía analítica, un candidato importante para ser una
condición necesaria, aunque no
suficiente, de todo fenómeno mental es la
intencionalidad.
[49]
La intencionalidad es el poder de la mente de ser acerca de, de
representar, o de ponerse en lugar de cosas, propiedades o estados de
cosas.
[49] Por ejemplo, uno no
recuerda simplemente, sino que recuerda
algo, y tampoco
quiere en abstracto, sino que quiere
algo determinado. La propuesta de algunos filósofos es que
todo
lo que sea mental está «dirigido» hacia algún objeto, en el sentido más
general de objeto, y que por lo tanto la intencionalidad es una
característica necesaria, aunque no suficiente, de lo mental.
Otra característica importante y controversial de lo mental son los
qualia, o propiedades subjetivas de la experiencia.
[50]
Cuando uno ve una nube, se pincha un dedo con un alfiler, o huele una
rosa, experimenta algo que no se puede observar desde fuera, sino que es
completamente subjetivo. A estas experiencias se las llama «qualia».
Parte de la importancia de los qualia se debe a las dificultades que
suscitan al
fisicalismo para acomodarlos dentro de su concepción de lo mental.
[50]
La filosofía de la mente se relaciona con la
ciencia cognitiva de varias maneras.
[51] Por un lado, las filosofías más
naturalistas pueden considerarse como
parte de las ciencias cognitivas.
[51] En cambio, otras filosofías critican a la ciencia cognitiva por suponer que lo mental es representacional o computacional.
[51]
Por ejemplo, algunos críticos señalan que la ciencia cognitiva descuida
muchos factores relevantes para el estudio de lo mental, entre ellos
las emociones, la conciencia, el cuerpo y el entorno.
[51]
Algunos problemas centrales en la filosofía de la mente son el problema
de la relación entre la mente y el cuerpo, la identidad personal a
través del tiempo, y el problema del conocimiento de otras mentes.
[47]
Filosofía de la historia
La
filosofía de la historia es la rama de la filosofía que estudia el desarrollo y las formas en las cuales los seres humanos crean la
historia.
Puede, en algunos casos, especular con la existencia de un fin u
objetivo teleológico de la historia, o sea, preguntarse si hay un
diseño, propósito, principio director o finalidad en el proceso de
creación de la historia.
Las preguntas sobre las cuales trabaja la filosofía de la historia son
muchas, ya que se trata de una materia compleja. Algunas de estas
preguntas son, por ejemplo, ¿Cuál es el
sujeto propio del estudio del
pasado humano?
¿Es el individuo? ¿Son las organizaciones sociales, la cultura, o acaso
la especie humana por entero? Yendo aún más allá de estas preguntas
clásicas, algunos filósofos modernos han introducido un nuevo concepto,
sosteniendo que la historia ha dejado de ser el estudio de unidades, de
hechos, pasando a ser el estudio de una compleja totalidad, que
comprende no sólo las acciones humanas pasadas y sus consecuencias
visibles, sino que incluye un sinnúmero de factores en su contexto, como
las relaciones humanas, las corrientes de pensamiento, las motivaciones
particulares, y, tal vez el factor más recientemente incorporado y que
más ha revolucionado este campo de la filosofía, es el de los
pensamientos, acciones, relaciones y motivaciones de aquel individuo que
escribe la historia, esto es, del
historiador.